LA MANTILLA ESPAÑOLA

La Semana Santa. Esa semana que muchos cofrades llevan todo un año esperando y que esperemos, el tiempo la respete y no llueva como sucedió el año pasado. No es ningún secreto que no me declaro ninguna fanática de las Cofradías y los Pasos de Semana Santa, pero bien es cierto, que el ambiente que se respira en Sevilla en esta fecha,  merece la pena vivirlo te guste no esta tradición.

Como ya sabréis, el Jueves Santo, las mujeres visten de Mantilla como signo de luto por la muerte de Jesucristo, no obstante, hay muchas y diferentes maneras y ocasiones de llevar una mantilla. Intentaré resumirlo lo mejor posible porque cada ocasión es diferente y hay que tener muchas cosas en cuenta a la hora de vestir de Mantilla, que como muchas otras cosas, es una costumbre que poco a poco se va perdiendo y que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.

Empecemos un poco por la HISTORIA  de esta prenda:

“A finales del siglo XVI el uso del manto, denominado ya por aquella época mantilla de aletas, se generalizó en toda España al considerarse una prenda más dentro de los trajes populares. Sin embargo, en cada región mantuvo una fisonomía propia, al ajustarse a condicionamientos tanto físicos como sociales. Así, por ejemplo, las mantillas en las tierras más frías tenían por finalidad el abrigo, y utilizaban para la hechura diferentes tipos de paño; sólo algunas se guarnecían con terciopelo, sedas y abalorios, con lo que se le daba una doble utilidad de abrigo y adorno. Por el contrario, en las zonas más cálidas, eran de tejidos suaves y ligeros, configurando una prenda más ornamental y lujosa. 

 En el siglo XVII empiezan a usarse las mantillas de encaje, como se aprecia en algunos retratos femeninos de Velázquez, formando parte del guardarropa de algunas mujeres elegantes. Sin embargo, su uso no se generalizó a las damas cortesanas y de alta condición social hasta bien entrado el siglo XVIII, pues hasta entonces la mantilla era usada casi exclusivamente por las mujeres del “pueblo”. Fue también en este siglo cuando las mantillas de paño y seda fueron sustituidas totalmente por las de encaje. Fue Isabel II la encargada de popularizarla, hasta tal extremo que durante el reinado de Amadeo de Saboya las damas de la corte madrileña la convirtieron en símbolo de su descontento por la desidia de los reyes hacia nuestras tradiciones y se manifestaron por las calles luciendo mantilla y peineta en lo que se denominó la “conspiración de las mantillas”

TIPOS DE TEJIDOS PARA LA MANTILLA

 Blonda: es un tipo de encaje de seda, caracterizado por la utilización de grandes motivos, sobre todo florales, que se realizan en seda más brillante que el resto de la mantilla (que se suele realizar en seda mate, para hacer resaltar más los bordados). Tiene una característica muy peculiar, que son las ondulaciones de sus bordes, al que algunos autores han denominado “puntas de castañuelas” por su similitud con estas.

 Chantilly: como su nombre indica, utilizan un tejido proveniente de esta ciudad francesa, ligero y elegante. Al igual que el resto de las mantillas, suele estar profusamente bordado de diversos motivos.

 Tul: es un tejido delgado y transparente, de seda, hilo o algodón, y podemos decir que el tachado de más “corriente” para las mantillas. Suelen utilizarse a modo de imitación de las mantillas de blonda y chantilly. Son las conocidas mantillas de encaje.

QUÉ MANTILLA ELEGIR Y QUÉ COLOR

Las Mantillas de color Blanco o Marfil, han sido usadas a lo largo de la Historia ha sido tanto en Semana Santa el Domingo de Resurrección para festejar la resurrección de Jesucristo como para acudir a la Feria. Con el paso de los años, esta costumbre ha ido desapareciendo, siendo el negro el único color que se lleva en Semana Santa y desapareciendo por completo en la Feria, debido a la incomodidad y la delicadeza del tejido. No obstante, la mantilla de color claro, está muy ligada al mundo taurino, por lo que es fácil ver durante la Feria, algunas Mantillas blancas en la plaza.

Otra ocasión en la que se luce Mantilla Blanca o Azul, es en una boda y suele llevarla la madrina, aunque el protocolo no excluye al resto de las invitadas. Para vestir Mantilla en una boda, hay que tener en cuenta una serie de aspectos:

Si la boda es durante el día, luciremos la mantilla, con traje corto o cóctel. Y si la boda es por la tarde-noche, la misma solo será vestida con traje largo. Hay que tener en cuenta dos cosas: solo se viste en ceremonias religiosas (si la boda es civil, lo mejor es olvidarnos de la mantilla), y en bodas de cierta etiqueta (cuando viste traje de gala o chaqué, el novio). Y por último, los colores. Según marca la tradición,la mantilla blanca o marfil, solo la visten las solteras, y la mantilla negra, queda reservada para las casadas (aunque como muchas otras costumbres o tradiciones, no es muy tomada en cuenta)

La Mantilla de color negro, ha sido usada en diversas ocasiones, pero la mayoría de ellas, en un entorno religioso y de luto que tiene su origen en los velos que usaban las mujeres para acudir a misa y que se engrandece en Semana Santa, pasando del velo que cubre solo la cabeza, a la Mantilla

LA MANTILLA EN SEMANA SANTA

La Mantilla en Semana Santa, es como hemos dicho antes, de color negro debido al luto que ha de llevarse ese día. De hecho, aunque la mujer no vista de Mantilla, es aconsejable vestir de negro si se acude a ver las cofradías ese día. No obstante, no basta sólo con llevar una Mantilla negra. Hay que seguir un PROTOCOLO, que muchas veces la gente desconoce (o eso quiero pensar yo) en un Jueves Santo.

No usar perlas, pues se va de luto (algo que es  muy común ver un Jueves Santo). Lo apropiado es usar unos pendientes discretos y un crucifijo como colgante. Nada de ostentosidad. Aunque se lo veáis a famosas, políticas, modelos…Cuando alguien está de luto, jamás se usan perlas
El largo del vestido debe ser por la rodilla, ni más corto (por favor) ni más largo. Las manga debe ser francesa o larga, nunca mangas cortas y el escote debe ser recatado
Se deben usar medias negras (bajo mi gusto personal, que no sean tupidas, básicamente porque por marzo-abril en Sevilla el calor ya aprieta)
Zapatos de salón (es decir, cerrados) y de poca altura (nada de taconazos con plataforma ni nada por el estilo)
El largo de la mantilla SIEMPRE debe ser algo más largo que el largo del vestido. Si la Mantilla te queda corta, o coja, lo siento pero es mejor que no la lleves
Con respecto a los complementos, se puede llevar también algún rosario o pulsera y un bolso de mano negro o a juego con las joyas que llevemos (nunca un maxibolso).Hay también quien lleva guantes de chantilly negro (que a mi personalmente, me encantan, pero es decisión de cada uno) y un maquillaje acorde con el conjunto, es decir, DISCRETO
La mujer que vista de Mantilla, deberá ir acompañada de un hombre del brazo o de un conjunto de mujeres que vistan de también de Mantilla

CÓMO PONERSE LA MANTILLA

El moño: En primer lugar debe hacerse un pequeño moño para tener una buena base donde poder sujetar de forma segura la peineta.
Peineta: Una vez que se ha realizado una buena base con un moño, la peineta se sujeta “clavándola” en el moño, con la suficiente sujeción para que pueda aguantar bien la mantilla. La mantilla se sujeta a la peineta por medio unas pequeñas horquillas. En cuanto a la peineta, deberemos decantarnos por una adecuada a nuestra altura y la de nuestra “pareja”, si vamos acompañadas. Las mejores son las de carey, aunque hay otras variedades. Si somos bajitas, podemos optar por una peineta alta, aunque son más difíciles de llevar. Si somos altas, y de cara alargada, podemos optar por una peineta más baja ( y mucho más cómoda de llevar). En todo caso, hay que ajustarla bien al moño y cubrirla de forma correcta y bien equilibrada con la mantilla.
Mantilla: La mantilla debe elegirse de un largo adecuado dependiendo de la estatura de la persona. Por la parte delantera, debe contar con un largo hasta la altura de los brazos, y por la parte trasera, un largo de unos dedos por debajo de la altura de la cadera. Para evitar el “vuelo” de la mantilla, es conveniente sujetarla al vestido de forma discreta (generalmente, se sujeta por los hombros).

ALGUNOS TRUCOS

Intenta que el moño no sea muy estirado y que después de colocarte la mantilla  no se vea la redecilla que lo sujeta.
La mantilla puede enmarcar el óvalo de tu cara llegando hasta dos centímetros por encima del nacimiento del cabello, aunque te quedará mucho mejor si pides que te hagan un pequeño frunce.
Para medir su caída hasta los hombros, ya que debe ir sujeta a ambos lados, debes ladear la cabeza y sujetar la mantilla al hombro contrario al lado al que la has inclinado. Repite la operación para el otro hombro (así tendrás suficiente margen de movimientos). Al agarrarla al vestido, te quedará más estilosa y con más movimiento si sujetas un lado por delante de un hombro y el segundo por detrás. Y en cuanto a la largura, los picos laterales de la mantilla deben estar a la altura de las manos, mientras el tercer pico debe llegar por debajo de las caderas.

Pues eso es todo (que no es poco) lo que hay que tener en cuenta a la hora de vestirse de Mantilla. Espero que os haya gustado el post, y ya sabéis, si queréis enviar fotos de vosotras vestidas de Mantilla, estaré encantada de de escribir un nuevo post 🙂 Un besito a todas! (K) Espero que os haya gustado y que lo tengáis en cuenta. Os dejo un vídeo muy bonito sobre la Mantilla. Au revoir!

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3 pensamientos en “LA MANTILLA ESPAÑOLA

  1. Pingback: La Boda Andaluza de Mercedes Peralta « Lunarit0s

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