Renovarse o Morir

¡Un día!

Primer post del año y poco más de 24 horas para que sí que podamos empezar a hablar de #TendenciasModaFlamenca2016 con conocimiento de causa. Mañana Rocío Peralta, Aurora Gaviño, Pablo Retamero, Juanjo Bernal o el tercer desfile de concursantes nóveles entre otros nos presentarán su visión de la Moda Flamenca.

Mucho se ha hablado (y se sigue hablando) de cómo ha evolucionado nuestro traje regional, de cómo la moda es cíclica y cómo todo vuelve y si bien es cierto que cada diseñador, ya sea de moda flamenca, de alta costura o pret à porter tiene una seña de identidad, un sello que lo caracteriza, algo que creo que muchas personas no tienen en cuenta, es  es la importancia de saber reinventarse cada temporada.

Si bien es cierto que por fin  nos hemos dado cuenta que no hace falta hacer garabitos para ganar un concurso novel y que sólo hace falta recurrir a las raíces de lo nuestro, presentar una y otra vez lo mismo en pasarela año tras año y confundir sello y característica con no arriesgar, no son sinónimos.

Poco se habla de la poca evolución que han experimentado los trajes de flamenca en los últimos tres/cuatro años a excepción de la savia nueva. Y es que esto no es una crítica a acoso y derribo, nada más lejos. Más bien, debería ser una especie de propósito de año nuevo para cualquiera de nuestras profesiones. Al fin y al cabo, si uno no siente pasión por lo que hace, el que lo hace “porque es lo que vende” “lo que funciona”, de manera totalmente automática… ¿qué sentido tiene? No hay nada más gratificante tanto para el que crea como para el que recibe, eso de RENOVARSE O MORIR. 


Hay diseñadores que saben que renovarse es Ley en cuanto a moda se refiere y de hecho han sido trendsetters en muchas corrientes que hoy damos por sentadas.

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En 2013 “Universo de Colores” de Rocío Peralta nos trajo a la moda flamenca a Frida (y por consecuencia a Lana del Rey y sus coronas de flores) al ritmo de Chavela Vergas y a día de hoy y hasta la temporada pasada seguimos viendo inspiración mejicana en pasarela.

Ana Morón impuso sus apliques sobre tela con “Pirouette” aunque ya venía de muy atrás con Rosalía Zahíno y Juana Martín y “Las Gitanillas de mi Patio” las mangas de tul que también pudimos ver con anterioridad en otras colecciones de Vicky Martín Berrocal o Curro Durán que una temporada más tarde dieron el boom total.

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No la conocíamos en 2014 pero Carmen Fitz fue todo un descubrimiento. Reminiscencias pop-art  en uno de los vestidos icono de esa temporada y aunque no se aprecie en esa foto, esa colección nos trajo lo que pudimos ver el año pasado; terciopelo. Como veis, unos arriesgan y los demás siguen a posteriori.

Zambonino es y será el diseñador que estuvo en el momento adecuado en el sitio adecuado. Puede que haya sido de los diseñadores más copiados. ¿Os suena la falda? Con “Doña Carmela” rescató (junto con otros diseñadores como Cristo Báñez) las nesgas abiertas para el camino y los diseñadores y flamencas adaptaron su patronaje a todo tipo de ocasión; romería, feria, camino… dejando con su ausencia el camino el sello disponible a la savia nueva.

Cristina García fue la última de los nóveles que ganó con una propuesta totalmente radical. A partir de “Il Baccio” cada año renueva la pasarela con un patronaje y confección distintos, sin dejar a nadie indiferente. Ella es, junto a sus compañeros, los que hacen que el día grande de la moda flamenca sea el Viernes, pues han captado el mensaje de saber renovarse cada temporada.

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La temporada pasada estuvo marcada sin duda alguna por la nueva sangre. Por los que aún no tienen la comodidad de saberse consagrados y por lo tanto, saben la importancia que tiene ofrecer una nueva versión de uno mismo cada año.

María de Gracia y “Casa Costus” fue una gran revelación. Tanto la elección de tejidos, como la mezcla de color así como los diferentes cortes y patrones hicieron de la colección algo diferente si bien el tema (la movida madrileña) ya había sido tocado apenas dos años atrás.

Ejemplo de la “nueva generación” que viene pisando fuerte es Pedro Béjar. “El Quejío de mi Alma” le sirvió como pase de semifinalista novel en la pasada edición de Simof. Colores lisos y pequeños lunares con grandes volúmenes sin perder esa esencia añeja demostrando que se puede ser innovador a la par que tradicional. ¿Paradoja? Para nada. Pedro es el claro ejemplo.

¿Por qué Ana Morón nunca pasa de moda? Porque en una pequeña colección Ana hace lo que mejor sabe hacer; diseñar pero sin repetir. No te hace sentir que estás viendo lo que llevas viendo año tras año, Ana es ingenio sin reincidencia. Ella es como su colección pasada, Metamorfosis.

Obviamente me dejo muchos diseñadores que saben reinventarse en el tintero. Es una crónica más,  mi particular “oda” al cambio, a la transformación.


Pues eso es todo por ahora. Esta semana os iré contando todo por redes sociales lo que esté pasando en pasarela. Eso sí, entre semana no me será posible acudir a todos los desfiles por trabajo pero el fin de semana ¡estaré fija desde primera hora de la mañana!

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2 pensamientos en “Renovarse o Morir

  1. Hola Aida, comparto contigo totalmente que hay que estar constantemente reinventándose, reciclándose y evolucionar para ofrecer lo mejor de nosotros mismos, tanto a nivel personal como profesional. Sin embargo, según la experiencia que tengo y según las clientas con las que he ido trabajando todos estos años, me han demostrado que hay que ser muy cuidadosos con esas palabras anteriormente mencionadas. En ciertas ocasiones, el querer ser más original de la cuenta te lleva a cometer errores importantes en el diseño derivando en un producto que nadie quiere adquirir. La mayoría de mis clientas desean ser especiales y únicas pero sin extravagancias. Por supuesto que hay algunas más clásicas que otras pero en general no he encontrado a ninguna que me haya pedido algo fuera de lo común. Por todo esto, mi conclusión es que hay diseños espectaculares dignos de pertenecer incluso a la alta costura, que nos dan grandes lecciones de buen gusto y buen hacer, pero finalmente ¿son los vestidos que compran las mujeres de la calle? Dejo abierto el debate. Saludos y enhorabuena por el artículo.

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    • Por supuesto!Como he dicho no se trata de hacer borrón y cuenta nueva cada año ni de que cada diseñador pierda su esencia, pero muchas veces, sobre todo, cuando ves un desfile tras otro te das cuenta de que hay firmas que llevan 20 años sin haber cambiado un solo patrón en todo su existencia y eso, al final, acaba aburriendo hasta a la clientela más leal

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